No pants. No problem.

2.1.08

Insectos.

Salió con su cámara como todos los días. El parque le daba la bienvenida una vez más con un clima perfecto, el cielo estaba despejado, el día era cálido y el viento soplaba suavemente. Se agachó y revisó cautelosamente el césped, apartó algunas plantas con las manos en busca de algún espécimen. Avanzó lentamente, un hormiguero llamó su atención, pero no era nada nuevo, había fotografiado muchos antes. A pocos centímetros del hormiguero vio un escarabajo rojo paseando tranquilamente, sus alas sobresalían ligeramente de su tórax y su cabeza estaba decorada por un majestuoso cuerno.

Preparó su cámara, enfocó cuidadosamente al insecto, esperando que refleje el sol con su armadura escarlata. Cuando encontró la toma perfecta, presionó el botón para disparar, pero una sombra pasó por instante en frente de ella. Cuando miró nuevamente, el hermoso insecto ya no estaba ahi. Se irguió y tomó asiento en un banco cercano, observando la fotografía que había tomado. Una abeja se posó en su brazo, la espantó con cuidado de no herirla. La pantalla de su cámara mostraba un pájaro negro, atrapando al escarabajo con unas zarpas que parecían detalladas estructuras de madera. Su plumaje reflejaba un color azulino y sus ojos no expresaban nada, y a la vez decían miles de cosas.

Los minutos pasaron y ella se perdió en la pequeña pantalla de su cámara. Usualmente se hubiese enfurecido, como amante de los insectos el ataque al escarabajo le hubiese parecido atroz. Pero había algo en esa foto,el borrón de movimiento, el ave zurcando el plano como un relámpago oscuro, la perfecta atrapada a su víctima. Presionó el botón de su cámara para volver a ver sus fotos anteriores. Sus queridos y preciosos bichos capturados en su hábitat, las adorables antenas, la estructura tan intrincada, su inquebrantable voluntad de realizar día a día la labor necesaria para sobrevivir. Luego volvió a la espectacular captura del ave de presa, al ver esa imágen, todos sus trabajos anteriores se volvieron carentes, insípidos, aburridos. De sus quince años de vida, había dedicado los últimos seis o siete a los insectos, le fascinaban. Pero esa foto era lo mejor que había sacado, y quería más.

Sacó de su bolsillo su teléfono celular. Su plan era alejarse un poco de la civilización y buscar más animales salvajes en acción. Revisó sus contactos para ver quién la acompañaría en su aventura. Llegó al final de la lista sin encontrar a nadie con quien realmente tuviera ganas de compartir el momento, así que decidió ir sola, le escribió un mensaje de texto a su madre: "m qedo a comer d clara. bsos".

Fue a la terminal de colectivos a decidir a dónde quería ir y averiguar como hacerlo. Decidió ir a la zona rural al sur, estaba a solo una hora en colectivo y esperaba encontrar algo interesante. Se sentó en el colectivo y echó su cabeza hacia atrás. Empezó a imaginar las fotos que sacaría ese día, un zorro escurriéndose entre la maleza, una bandada gigante de patos haciéndo formas increíbles en el cielo, los vanos intentos de un mono intentando comer de un panal de abejas. Dejó que su imaginación vagara y eventualmente se encontraba en una galería de arte, donde sus fotografías eran expuestas y ella se reia minetras recibía halagos de tanta gente. Su sueño diurno fue interrumpido por la aguda melodía proveniente de su teléfono. "OK" había respondido su madre.Finalmente llegó a una zona menos urbanizada, le pareció un buen lugar para bajar del colectivo.

Empezó a caminar por unos pastizales abandonados, con su cámara preparada. Una abeja se posó en su brazo, la golpeó despacio con un dedo para que se vaya. Avanzó prestando atención a los detalles, esperando que algo apareciera, que algo se moviera. Divisó a lo lejos un animalito marrón y se acercó mientras encendía su cámara. Era un pequeño topo que se asomaba de su madriguera. Se acercó lentamente y consiguió enfocarlo bien, pero esperaba que hiciera algo antes de disparar. El topo miró a los costados y se adentró en su hoyo. Sin haber tenido la posibilidad de fotografiarlo, maldijo para sus adentros y se sentó en el suelo esperando a que vuelva a salir. Pero pasaron varios minutos y no hubo noticias del mundo subterráneo. Se levantó y siguió adelante.

Encontró una especie de pequeño pantano, mientras se acercaba vio un sapo bastante grande que de un rápido movimiento extendió su lengua para atrapar a un insecto cercano. Esa era la toma que buscaba. Se acercó un poco al sapo y se arrodilló, activó el zoom de su cámara, pero el foco no era bueno y decidió acercarse un poco. Lo contempló mientras reposaba en una hoja. En la pantalla comenzó a titilar la señal de "batería baja". No se asustó, la aparición de la señal dejaba suficiente tiempo como para preocuparse. Mientras se concentró en la señal, el sapo volvió a estirar su lengua más rápido de lo que ella pudo reaccionar, realizó un movimiento rápido que asustó al animal y éste saltó pesadamente a la lodosa agua, salpicándola. Maldijo, esta vez sonoramente.

Se alejó malhumorada del pequeño pantano y se dirigió hacia donde creyó ver agua. Una abeja se posó en su brazo y ella la aplastó violentamente con su mano. El dolor que sintió era comparable a que alguien estuviera sosteniendo una brasa ardiente sobre su hombro y esta penetrara su piel y llegara a su carne. Gritó con fuerza y removió rápidamente el cuerpo muerto del insecto de su brazo, que empezó a sangrar levemente. Se le escaparon algunas lágrimas. Se sentó en el suelo y apretó su brazo con fuerza unos minutos. Después de un rato se levantó y siguió su camino. Llegó a un lago lleno de patos, nadando tranquilamente, graznando y sobrevolando el área. Preparó su cámara emocionada y empezó a buscar una buena toma.

Estuvo un minuto con la cámara en alto, enfoncando diferentes lugares, tratando de sacar algo en movimiento. Decidió ayudar al entorno levantando una gran piedra del suelo, arrojándola al lago. Los patos empezaron a volar en todas las direcciones, levantó su cámara, presionó el botón, pero el flash no se disparó. Mientras la lente se retraía, en la pantalla salió un mensaje diciendo "Battery low" y luego se apagó. Maldijo sonoramente una vez mas.

Empezó a caminar el camino de regreso. Vio una abeja en el suelo, la pisó con ganas.

~ Para Mauro, thanks for the support my friend.
(Escrito el 19 de Diciembre, no tuve oportunidad de postear antes)

Y por cierto, feliz año a los que no saludé

No hay comentarios.: